Al niño le diagnosticaron síndrome de Down.
Recibió tratamiento en la clínica del Dr. Levit, tras lo cual se tranquilizó, dejó de insistir en salirse con la suya y mejoró su concentración. Empezó a pronunciar las palabras con mayor claridad, sin omitir ni una sola sílaba. Sus dibujos se volvieron más detallados y su oído musical mejoró: ahora Kostya toca las notas correctas en el piano y canta maravillosamente.











